Creía que le había tomado la medida, que mis expectativas no eran lo suficientemente grandes y que siempre me quedaría corto, pero no, volví a equivocarme. No es que me arrepienta, o que vaya a cambiar mi forma de hacer las cosas, porque, para bien o para mal, es como soy, pero a veces si que me gustaría ponerle freno a ciertas cosas, aunque eso significara dejar un poco de mi piel escondida, protegida, a buen recaudo... Y me hastía incluso pensar en esa posibilidad, porque perdería mi identidad, aunque por otra parte me ahorraría mucho dolor...
Así es como soy, siempre hago lo que quiero hacer, pero a veces pongo demasiada pasión en ello, y es entonces, cuando llegan las decepciones, que estás vienen acompañadas con la misma pasión que puse en el empeño de conseguirlas... pero que puedo decir, imagino que es el pago por elevar mis sensaciones a la máxima esencia y aun así, después de decir todo esto, volvería a hacer exactamente lo mismo... menuda puta ironía...
Supongo que ahora estoy en la fase de lamento, donde siempre se dice que esto me ha servido para aprender y que no lo volveré a hacer nunca mas, pero... ¡menuda mentira mas gorda! porque en el fondo de mi corazón se, que me estaría traicionando a mi mismo, la única persona que no me fallaría, y eso, eso es algo que jamas me perdonaría...
En fin... que necesito algo nuevo, un estimulo que me reanime la vida, un cambio. La vida es un cambio constante, mi vida es un cambio constante, y aunque muchas veces lo he intentado -quedarme quieto y decidir de que sabor quiero mi helado- nunca lo he conseguido. Quizas es porque no tienen el sabor que quiero... !que se yo!
Bueno, ahora me siento mejor. Imagino que ahora comienza la fase en la que alzo la vista y veo el horizonte al final del camino, el paisaje, las cosas por venir, y eso me reconforta, hace que me sienta bien, como el final de la lluvia o el principio del verano... Gracias por escuchar :)