miércoles, 23 de febrero de 2011

Of mice and men...







Acabo de terminar de leerlo... Maldición!!! 
Que bueno es ese puto libro...
Y ahora toca Rayuela...


martes, 22 de febrero de 2011

Musica por cada metro que da mi presencia






El murmullo del silencio ya se balancea en mis pestañas
y en la oscuridad un nuevo animal azul nace tras mis retinas
y este es su secreto... sí tiene corazón
y aquellos que se adentran bajo la superficie
corren grave peligro
porque no tienen derecho a la melancolía
temen la pasión, desde la juventud
viviendo desde la negación
marchitándose de sentido común
apagando la llama mas intensa
para no quemar sus vidas


Pero la vida es el presente
el futuro aun no existe
y la tristeza no es eterna...


lunes, 21 de febrero de 2011

EL libro Blanco



La razón por la que has vuelto aquí, maestro, es para vivir. 
Pero no has roto con las cosas que te atan a este plano de
 manera que puedas experimentar la majestad de Dios y de la vida.
 Nunca has caminado sobre un glaciar o te has refugiado bajo un puente de roca,
 o has mirado a través de una ventana en invierno para encontrar un 
pájaro rojo sentado ahí, brillando en la nieve. Ni has estado en 
cavernas profundas, o paseando por el desierto y observando a la 
serpiente buscando su comida. Ni has dormido en una gran pirámide tu solo, 
o ido a explorar lugares donde nadie ha estadoy hay muchos de ellos. 
No has navegado por un océano inmenso y visto a un gran pez saltar
ni seguido a un ciervo por un bosque multicolor. 


Aun no has hecho muchas cosas que son electrizantes, emocionantes y 
maravillosas para tu ser, y a ninguna de ellas les importaría jamas cual 
es tu trabajo, tu posición social o que tan nuevo es tu automóvil. 
Aquellas son facetas de la vida que tienes que experimentar. 
Pero cuando lo hagas, ellas derribaran tu neurosis, tus miedos, 
tus trampas e incertidumbres. habrá momentos en los que sentirás que 
vas a explotar de alegría, y querrías que alguien estuviera ahí para verte explotar, 
y, sin embargo, te sentirías intimidado si alguien estuviera ahí. 
Esa es tu naturaleza, pero no hay nada de malo en ello.
Simplemente no te has permitido experimentar todas tus opciones aquí,
 pues has sido duramente presionado para convertirte en un ideal
 ilusorio totalmente extraño a la alegría y felicidad de la vida...





Fragmento extraído de Ramtha, El libro blanco



domingo, 20 de febrero de 2011

She smell of daisies...






There are things I can´t get to understand
I have my bedrock principles,
after I have others to play chess
yes
i am illogical 
insensitive


sábado, 19 de febrero de 2011

El pasado te alcanzara cuanto mas rapido corras...









Y al ultimo de la cola siempre se le llama bastardo...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Las Valkirias





Hace 2 días aprendí a mirar a la distancia, y percibí que a pesar de mesas, sillas, objetos, mi mundo incluía montañas, nubes, cielo,  


y mi alma, mi alma parece usar mis ojos para tocar esas cosas,
 mi alma parece haber crecido...


domingo, 13 de febrero de 2011

Todo lo que fui es todo lo que soy...

Cuando era pequeño mi padre me decía, no te rindas, se tu mismo, la vida es demasiado corta para no ser quien eres, y tenia razón, pero cuando tenia 18 años mi padre enfermó, y 2 años mas tarde había muerto, y todo cambio... incluido yo... Ya no le encontraba sentido a nada. Mi padre era el eslabón de la cadena que me mantenía unido a la realidad, que mantenía unida mi cordura a todo lo demás, y cuando se marcho, ese eslabón desapareció, y ya nada me unía al resto del mundo.

A partir de entonces perdí mi identidad, bueno, no la perdí, pero a los ojos del mundo yo era otra persona. Mi identidad era mía, pero no la mostraba ¿para que? el mundo se había convertido en un lugar donde gobernaba el caos, y las buenas personas que lo habitaban me rehuían, yo hacia que me evitaran, que me vieran como ese elemento transgresor que nunca había deseado ser.
Durante un tiempo el mundo era mi patio de juego, yo era el matón del colegio que molestaba a los empollones y les robaba el bocadillo y cuando eso dejo de divertirme trapichee con drogas, y también las consumí. Fue una etapa en la que pase a ser el tipo mas popular del colegio. Todos querían ser mis amigos y eso me disgustaba, porque yo solo me estaba aprovechando de sus flaquezas... cuanto daño han hecho las drogas...

En toda esta maraña de recuerdos inconexos tengo muy vivos los momentos de cordura. Estos venían a rachas, y sin tiempo de duración determinada. Necesitaba salir a la superficie y tomar oxigeno de esa doble vida acomodada a mis apetencias, y así, cuando salia a la superficie, me quedaba flotando en medio de ese océano apacible, totalmente inmóvil y mirando al cielo claro, pensando que todo podía cambiar. Caminaba por encima del alambre a cientos de metros de altura y sin red, alternando piruetas peligrosas con actos de bondad para con los que me rodeaban. Mis compañeros de trabajo, la gente que me encontraba a diario, mis amigos y los amigos de mis amigos me apreciaban, aunque a mi siempre me resultaba extraño, nunca me había sentido parte de nada de eso, aunque realmente fuera parte de eso. Esos eran los únicos momentos en los que realmente era yo mismo...

Pero siempre lo fastidiaba... Recuerdo la primera noche que pase en el calabozo. Esa privación de libertad, de querer no poder. Una vez leí algo que lo describe muy bien y es como cuando un león salvaje es capturado y llevado a un zoo. Durante un tiempo puedes ver ese estado salvaje en sus ojos, pero día tras día ese reflejo se va desvaneciendo, hasta apagarse, morirse, pero sin estar muerto, detrás de esas rejas... Todos esos días perdidos... todas esas peleas que llenaron mi alma de cicatrices...

Entonces decidí marcharme... fue entonces cuando me encontré con la bondad de los extraños, yo, que desconfiaba de todo y de todos, y me enseñaron que el mundo, a pesar de todo puede ser un buen lugar para vivir, que todo lo que tuvimos, lo que tenemos, y lo que llegaremos a tener solo se basa en un compendio de malas elecciones. La gente toma decisiones estúpidas todos los días... Esos años han sido los mejores de mi vida. Nunca me he arrepentido de nada de lo que hice, porque todo lo vivido es lo que me ha convertido en el hombre que soy ahora, ni mejor ni peor, ni mas listo ni mas tonto que los demás, solo tengo mi propio punto de vista sobre la vida, sobre las personas, sobre todo lo que me queda por vivir.

Mi padre siempre me decía, se tu mismo, y cuando era pequeño lo encontraba raro ¿como voy a ser otra persona? Cuando tuvo el cáncer fue como si me quitaran el suelo bajo mis pies y desde entonces he estado huyendo, y no encontraba el camino de vuelta... Eso es lo que pensaba hasta que hace poco alguien me dijo que quizás no tenga que volver, que puede que deba quedarme donde estoy ahora...

¿Y porque cuento todo esto? Pues porque me importa un carajo lo que penséis. No son mis memorias, ni quiero reconciliarme conmigo mismo, ni tan siquiera es una fabula con moraleja. Escribo esto porque al fin estoy preparado para contarlo, y nada debe quedarse dentro si puede liberarte, si puede hacerte un poco mas libre... hoy por fin soy libre...


La soledad es lo único que tenéis como cierto. Amarse unos a otros no ha servido para nada, solo como una tapadera para los mayores ultrajes, yo os digo:




huid    los    unos    de     los    otros




Lo digo desde mi caída interminable, que es mi sitio en el mundo y mi estado de gracia, mi plenitud...

lunes, 31 de enero de 2011

Los principios asustan, los finales son tristes, pero lo que vale, lo que vale es lo de en medio...

A lo largo de mi vida he aprendido a amar la diversidad. La diversidad puede traer consigo lecciones muy valiosas, cosas que nos pueden ayudar a incorporar en nuestro ser, cualidades que en el momento adecuado nos pueden ser muy útiles. Saber escuchar, dar una respuesta apropiada en el momento adecuado, no decir nada si lo que vas a decir no es mas bonito que el silencio, ser valiente cuando hay que serlo o humilde siempre, son cosas que no se aprenden de la noche a la mañana.

Cuando hablo de la diversidad, me refiero, por ejemplo, a todas las diferentes personas que me rodean, o a las miles de diferentes situaciones que vivo diariamente, a todas esas diferentes decisiones que inevitablemente he de tomar y a todas las palabras que a lo largo del día acabare pronunciando. Son todas esas cosas, que por cierto, antes me asustaba afrontar, las que ahora me motivan.

Gandhi dijo que por muy insignificante que nos pareciera lo que hiciéramos, debíamos hacerlo, porque nadie mas lo haría por nosotros. Nunca sabremos si una simple amable palabra, o un minuto de nuestro tiempo dedicado a escuchar puede sanar el corazón de una persona. No lo sabremos si no lo hacemos, y a mi me gusta hacerlo, porque se que yo también recibiré algo a cambio. Puede parecer egoísta, pero en este caso, lo que yo reciba quizás me ayude en un futuro a salvar a alguien.

Desgraciadamente, mi tiempo es limitado, y mis ganas son muchas, y aunque se que yo también necesitare de alguien y que puede que no este allí, también la diversidad me ha enseñado a encajar con gracia y caer de pie. Que puta ironía ¿no?




Precioso temazo que me encanta, pero que no tiene nada que ver en este post (aunque el desamor sea una de esas infinitas diversas variaciones de la vida) pero ¡que coño! algún día la música dominara el mundo...