miércoles, 9 de noviembre de 2011

El lado Oeste de la media noche



La dulzura de su silencio es lo que mas amo. Como percibe el mundo, la soledad que la rodea y todo lo que dice apenas sin hablar golpea todas mis moléculas, confundiendolas y mezclandolas hasta convertirme en un ser totalmente diferente. Su historia es un acertijo, aun después de haber compartido tanto tiempo con ella y solo a veces puedo percibir un ligero dolor que trata de ocultar esquiva, que revela que su historia posee algo trágico que quiere mantener escondido. A veces me desconcierta su infantilismo, como mira las cosas como si fuera la primera vez que las viera, y después, casi sin tiempo a distinguirlo aparece su osadía de heroína audaz. Todo en ella es un misterio que me rompe en mil pedazos, que convierte mi vida en una vesania sin apenas sentido...

...su forma de caminar, casi deslizándose sin rozar apenas el suelo es armonía pura; su sonrisa es como una perfecta lluvia de estrellas iluminando la noche oscura; la pasión de abrazar todo su cuerpo, al que Dios diseño y creó perfecto en toda su efigie crece hasta la obsesión cada vez que un evanescente aroma a fresas y frutas silvestres emana de su piel blanca... Este deseo crece dentro de mi como una broma pesada de mi propia alma. Querer algo cuando tienes la certeza de que no lo tendrás jamas provoca tal desengaño que ni siquiera rezando a Dios consigues sosegarlo, porque Dios no tiene nada que ver con lo que el hombre quiere, el deseo es el deseo, estés donde estés, ni lo evapora el Sol ni se lo lleva la marea, y el esta por encima de mis deseos...

Así que dejare marchar mi deseo y mañana me sentiré mejor. Daré de comer a los cocodrilos, volare cometas y esperare en la orilla, viviendo de nuevo mi vida hacia atrás sin importarme cuan oscura sea esta noche, porque hasta la mas profunda oscuridad se asusta cuando la marea trae con ella un nuevo amanecer... y en cuanto a estas heridas... bueno, estas heridas me recordaran que lo que sentí fue real, y aunque me veáis aquí y ahora vestido de sapo, soy en realidad un príncipe encantado...


...nada es seguro y todo es posible...

1 comentario:

Mónica dijo...

Ese deseo te fastidia, se porta mal contigo. Cuídate mucho.