lunes, 10 de enero de 2011

All the things we took for granted...




Después del acantilado continuaron con el viaje. Aun después de todo, seguían sumidos en sus silencios, y es que intimar no significa dejar de ser como uno es. Ella miraba por la ventana, viendo pasar la hilera de arboles a toda velocidad. El la miraba de reojo, y le preocupaba, porque sentía que esta situación se le estaba yendo de las manos.

Seguían por la carretera a toda velocidad cuando pasaron por un cartel que indicaba que Munich ya solo estaba a 100 kilómetros, y entonces a ella, le sonaron las tripas...

-Tengo hambre...

-Faltan 100 kilómetros para las salchichas...

-No me gustan las salchichas...

La volvió a mirar de reojo, y pudo sentir su tristeza de nuevo, inundándolo todo. No suelo sonreír mucho, recordó que le dijo, pero cuando lo hacia, era como abrir una ventana al mediodía y sentir como el sol te ciega, aun cerrando los ojos, pero te da igual, porque te quedas ahí, inmovil, envuelto de vida... Y entonces quiso hacer que se sintiera mejor...

-¿y que te apetece?

-Ternera, asada con zanahorias y remolacha, y una salsa con vino de Madeira...

-¿y de primero?

-Una ensalada, lechuga con vinagre balsámico de Modena...

-¿Añejo?

-Claro que sí...

-¿y de postre?

-Tarta Sacher

-¿Con nata o sin nata?

-Con...

-¿y de beber?

-Vino...

-¿que tal un Tokaji?

-Vino helado... - Dijo mientras sonreía tras sus ojos azules...

-Por supuesto... - Y aqui ya estaba cegado por el Sol del mediodia...


1 comentario:

Mónica dijo...

Esta música se parece a ...a una ensalada, lechuga con vinagre balsámico de Modena.